jueves, 26 de octubre de 2023

Mi seudónimo


Mi seudónimo es U. Neranis. Me figuro que con este seudónimo escribiría literatura fantástica, quizás una saga sobre dragones (creo que se me ocurre por la similitud entre Neranis y Daeneris, personaje de Juego de Tronos que guarda gran relación con los dragones), aunque también podría ser que escribiese sobre magia pagana o sobre dinastías fantásticas.




4500 años es mucho tiempo para aburrirse. Todos los días la misma rutina: desde antes de que el sol cruce el horizonte hasta mucho después de su puesta, mis alrededores se llenan de hombres preparándose para la llegada de los Extraños, quienes nos rodean a mis hermanos pequeños y a mí incansablemente. Aunque a decir verdad, ya no son tan extraños. Por eso, ha sido, cuanto menos intrigante, cuando he visto llegar a un Extraño, entero de negro, aproximándose rápidamente a mí mientras mira a todos lados de manera frenética. Todavía más curiosidad he sentido cuando, justo a mis pies, desentierra una escalera destartalada entre montones de arena. Alguien (quizás el extraño mismo), había enterrado esa escalera tiempo atrás, eso sí lo recuerdo. Para tener la edad que tengo, conservo bien la memoria, aunque me cuesta discernir hace cuánto ha pasado cada cosa. El Extraño toma la ladera, que está casi en peores condiciones que las que usaron para construirme, e intenta subir el primero de mis escalones. Le presto mucha atención mientras le veo intentar y fallar hasta que encuentra la técnica para poder ganar altura con ayuda de la escalera. Prosigue hasta llegar a uno de los agujeros de mi costado, regalo de mis 4500 años de desgaste. Cuando entra en mi interior, le pierdo la pista, pero siento crecer su impaciencia y frenetismo. Ahí es cuando me doy cuenta: ¿un saqueador de tumbas? ¿A estas alturas? En ese momento, con un poco de decepción, pierdo todo interés, pues no queda nada en mi interior que sea de valor para los humanos, solo piedra. 4500 es demasiado tiempo para aburrirse.



Comentario de texto: «La envidia» de Lola Pons

 «La envidia» de Lola Pons              La palabra envidia ha estado relacionada con un significante inequívocamente negativo, por lo que e...